Boquerones en Vinagre

La del solomillo con reducción al Pedro Ximénez es una receta agradecida, por la sencillez de su preparación y su espectacular resultado. La clave está en el toque vinícola, de la mano de un caldo dulce como es el Pedro Ximénez…

MALAGUEÑÍSIMOS

A malagueños no les gana nadie. Los boquerones en vinagre tienen un origen remoto y mediterráneo que podría provenir tranquilamente de los mezzes sefardíes, o platos para picar. Eso sí, llevan toda la vida con nosotros. En las cocinas de los restaurantes, en las barras de los bares, en las casas de familia. La bandeja con boquerones en vinagre es una constante en los lugares son solera: una caña acompañada por una tapa de boquerones nos sabe a gloria. A gloria marinera.

Puesto que los boquerones en vinagre son producto local, genuino, de la mar. Boquerón y malagueño son sinónimos. La carnosidad de este pescado se sirve del binomio ajo-perejil para exagerar un sabor que recuerda la importancia que los salazones, salmueras, vinagres y escabeches tuvieron en la mente de nuestros antiguos. Conservar el pescado fue, para ellos, algo necesario. Todavía disfrutamos hoy en día de su pragmatismo.

Receta

Ingredientes

  • Boquerones victorianos
  • Vinagre
  • Ajo
  • Perejil
  • Aceite de Oliva virgen extra
  • Sal gorda

¿Cómo se preparan?

Se limpian los boquerones, quitándoles la cabeza, espina central y tripas, hasta dejarlos blancos. Luego hay que disponerlos, abiertos, en un recipiente; se añade vinagre y agua (sobre todo vinagre), se salan. Una vez macerados durante unas ocho horas, aproximadamente, los lavaremos para quitarles la sal. Y volveremos a colocarlos en una bandeja, añadiendo abundante aceite de oliva, perejil y ajo picados.