Caldillo de pintarroja

La del solomillo con reducción al Pedro Ximénez es una receta agradecida, por la sencillez de su preparación y su espectacular resultado. La clave está en el toque vinícola, de la mano de un caldo dulce como es el Pedro Ximénez…

EL TABERNERO

Sopa invernal y marinera, picante y sabrosa. El caldillo de pintarroja, que los pescadores malagueños tomaban antes de faenar para entrar en calor, era usado en los bares, por lo general, para vender más vino y cerveza (¡tal era la necesidad de beber, con tanto pique!). Pero, historias taberneras aparte, se trata de un plato tradicional, emblema de la gastronomía malagueña.

La pintarroja es un tiburón pequeñito con manchitas coloreadas que ronda la bahía malagueña, y que se come en cazuelas y adobos. En este caldillo (o caldito), la pintarroja como manjar es protagonista absoluta, si bien está bien secundada por otros pescados y mariscos, como almejas o gambas.

Receta

Ingredientes

  • Pintarroja
  • Almejas
  • Almendras
  • Dientes de ajo
  • Rebanada de pan
  • Guindilla
  • Tomate
  • Hierbabuena
  • Limón
  • Azafrán
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vino
  • Sal

¿Cómo se preparan?

Se fríen las almendras, los dientes de ajo y el pan, dorándolos sin quemarlos. En una olla aparte se cuece un tomate grande pelado junto con las guindillas. Luego se mezcla todo en la batidora (tomate, y la mezcla de la sartén), añadiéndole vino. El pescado (troceado en el caso de la pintarroja) se hierve aparte. Una vez hervido, se echa la salsa obtenida previamente con la batidora, así como el azafrán o colorante. Si sale muy picante, lo suyo es añadir un poco de limón.